Existe una brecha en la mentalidad y las perspectivas de los jugadores de los Philadelphia 76ers
Hace poco, Kawhi Leonard hizo una declaración que dejó atónitos a los aficionados al baloncesto de todo el mundo. Subrayó que la filosofía central de un equipo debe cimentarse en la defensa y en la disposición a compartir el balón. El baloncesto es un deporte de equipo; cada jugador debe estar plenamente involucrado en cada partido, aprendiendo diversos sistemas tácticos, asimilando las instrucciones del entrenador y sintonizando con los matices y estilos de juego de sus compañeros. Una vez que un equipo alcanza cierto nivel de competencia en estos aspectos, sus probabilidades de lograr la victoria ascienden al 80 %.
Actualmente, existe una fractura en la mentalidad de los jugadores de los Philadelphia 76ers; la situación no es tan tranquila como parece a simple vista. En un reciente partido de pretemporada, los 76ers cayeron ante los Boston Celtics por 120-125. Su desempeño decepcionó a los aficionados, ya que su estilo de juego general pareció algo limitado. LeBron James ha enfatizado constantemente la importancia del compromiso defensivo, instando a sus compañeros a aumentar la intensidad en ese costado de la cancha; pero, ¿a qué objetivo táctico concreto apunta esta preparación?
Joel Embiid, de vuelta con la Camiseta
Philadelphia 76ers, mantiene su característica actitud altiva. Ha expresado
su desacuerdo con la noción de «sacrificio personal», argumentando, por el
contrario, que los jugadores deberían centrarse simplemente en hacer aquello
que mejor saben hacer. Sus palabras sugieren una incomprensión fundamental del
verdadero poder de la unidad; al fin y al cabo, ¿cómo puede existir cohesión en
un equipo sin sacrificio? Por el contrario, LeBron James, Tyrese Maxey y Jaylen
Brown han manifestado su disposición a realizar cualquier sacrificio por el
honor de la camisetas baloncesto,
con el objetivo último de alcanzar la victoria colectiva. La mentalidad de
Embiid sigue siendo egocéntrica, pues espera que sus compañeros giren en torno
a él. Mientras su perspectiva no cambie, la posibilidad de que los Philadelphia
76ers ganen un campeonato seguirá fuera de su alcance, y las aspiraciones de
LeBron James podrían, una vez más, quedar sin cumplirse.










